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Lorena y Freja: la aventura de adoptar de nuevo. A veces un pequeño ser entra en nuestra vida y nos cambia para siempre. Nos enseña a querer sin medida , a cuidar sin esperar nada a cambio y a valorar los pequeños momentos del día a día. Hoy queremos compartir con vosotros la historia de Lorena y Freja. Una historia que nos recuerda que cada adopción transforma vidas, tanto de los animales como de las personas que les abren las puertas de sus hogares. "Nuestro amor por los gatos empezó el día que adoptamos a Lola, con el tiempo apodada Loli o Lolito. Aunque mi madre era reacia a tener una mascota, no pasó ni un mes antes de que el cariño constante y la ternura infinita de Lola nos enamorase a ambas; mucho más de lo que pensábamos que se podía querer a un animalito. Para nosotras fueron cinco de los años más bonitos de nuestras vidas, y sabemos que no la olvidaremos nunca. No ha habido animal más noble y amoroso que esa gata. Cuando Lolito nos dejó, nos quedamos devastadas, v...

Cuando un corazón vuelve a latir...

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Te dejamos por aquí la historia de Penny y Elsa. Y Aitor. Y Yuumi. Te va a emocionar... Hola, soy Penny. Llegué a mi hogar definitivo hace algo más de un año. Después de un tiempo en acogida, venía de una colonia donde vivir era más bien sobrevivir. Aquí conocí a una gatita llamada Yuumi. Al principio estaba llena de miedo: me escondía, evitaba que me vieran y necesitaba mucho tiempo para confiar. Pero este lugar estaba lleno de cariño, y Yuumi tuvo una paciencia enorme conmigo. Gracias a ella descubrí lo que era sentirse segura. Llegué justo cuando la hermana de Yuumi, Asose, había fallecido. Yo hice compañía a Yuumi en esos días tan tristes, y ella me regaló la tranquilidad que hoy tengo. El 26 de octubre de 2025, Aitor, mi papi, me contó que Yuumi también se había ido, que había cruzado el arcoíris para reunirse con su hermana. Me quedé sola, llamándola, buscándola, sin entender por qué ya no estaba. Aitor no podía verme tan apagada y decidió adoptar a una pequeñita llamada Elsa....
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El Rey no quería estar solo… ¡y llegó Luna! A veces, el amor por los animales se multiplica sin que uno lo busque.  Este es el testimonio de una adopción que no estaba prevista… pero que estaba escrita. Joaquín y Lidia adoptaron a El Rey del Hielo hace dos años y pico. Adulto, positivo a immuno. Desde Canarias viajaron a Valencia a por él. Amor a primera vista. Pero el Rey no quería estar solo... y l o que empezó con precauciones y miedos terminó siendo una historia de segundas oportunidades, una preciosa y bonita historia que nos cuentan de primera mano y queremos compartir con vosotros. ¿Por qué acoger otro gatito?  Lo de Luna ha sido como bien sabes, para que el Rey no estuviera solo. Reconozco que no quería, y además en el fondo creía que podía ser un error ya que el Rey se había adaptado perfectamente a la familia y no quería perder eso. Aún así, nos embarcamos en buscarle una compañera. Hablamos con varias protectoras, sobre todo las que se ponen a pie de tiendas de anim...
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Gatos negros: los grandes invisibles En las protectoras y casas de acogida se repite siempre la misma historia: los gatos negros son los últimos en encontrar familia. Mucha gente se fija antes en los gatos blancos, naranjas o atigrados, y ellos quedan en segundo plano (o tercero). Por eso pasan meses, incluso años, en acogida sin conseguir su lugar definitivo en el mundo. Y, sin embargo, los gatos negros no tienen nada que envidiar a los demás. Su pelo brilla y tienen una elegancia natural que los hace únicos. Son los más “felinos” son tan elegantes... y a la vez sorprenden por lo cariñosos, juguetones y agradecidos que son. Quien vive con ellos lo sabe: detrás de esa apariencia "seria" se esconde un compañero leal y lleno de ternura. Mango y Kiwi son un buen ejemplo. Son dos cachorros de apenas 3 meses que sobrevivían juntos debajo de un contenedor. Ahora están a salvo, en una casa de acogida donde reciben cariño y cuidados. Pero no queremos que crezcan allí. Necesitan un...
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Una visita muy especial a nuestras colonias. Ayer tuvimos la suerte de recibir a Sonia, una de nuestras madrinas, que quiso conocer de primera mano el trabajo que realizamos en 4cats Valencia. La visita comenzó en una casa de acogida. Primero conoció a Simon y Osito , dos peques maravillosos. Le explicamos la importancia de las acogidas para dar segundas oportunidades, para poder darles una vida larga y feliz fuera de la calle. Después conoció a Mulán , una gatita en proceso de sociabilización. Allí le explicamos cómo dedicamos varias horas cada día a ganarnos su confianza con paciencia, cariño y constancia. Y es que detrás de cada caso, hay mucho esfuerzo y entrega. Más tarde, Sonia recorrió con nosotras tres colonias felinas, una de ellas bastante grande. Allí pudo ver de primera mano lo que significa el trabajo diario de una Karen : alimentar, poner agua limpia, observar a cada gato , medicar a los enfermos o llevarlos al veterinario cuando lo necesitan. Ese "recuento", ...
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 Nilo: el pequeño gatito que decidió salir de la calle. Nilo es un gatito de unos seis meses, de color pardo azulado, muy guapo y con carita dulce.  Su vida empezó de la manera más dura: en un polígono industrial, donde cientos de gatos se buscan la vida entre la basura de las fábricas. La vida en la calle es cruel, especialmente cuando tienes hambre y nadie te mira, eres invisible. No importas, no existes, no estás ahí. Nilo estaba muy delgado, y su futuro parecía ser solo sobrevivir un día más. Rodeado de camiones, coches y sin comida. Sin futuro. Ana tenía turno de tarde y salió de trabajar de noche, cansada y con ganas de llegar a casa. Al llegar a su coche vio un grupo de gatos. Solo uno, pequeño y gris, la miró fijamente. Sin nada para darle, Ana volvió a casa con esa imagen clavada en la cabeza. No dejaba de pensar en él. Casi a medianoche, volvió al polígono con comida y un transportín. El pequeño Nilo decidió ese día que quería otra vida: casi se subió al coche sin du...

La historia de Lola: una gatita diferente que encontró su lugar en el mundo

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Lola tiene solo dos meses y es una gata negra con ataxia. La recogimos tras un aviso de una compañera que la vio en una colonia teóricamente controlada: era muy pequeña, no podía caminar bien y se caía constantemente. Se nos partió el alma cuando vimos que no se tenía en pie... además, estaba deshidratada, muy delgada y con una anemia severa. La llevamos de inmediato al hospital, donde estuvo ingresada durante tres días. Un millón de pruebas, analíticas... ¿pero qué tiene Lola? Poco a poco fue recuperando fuerzas, empezó a comer y a hidratarse, y su cuerpo respondió bien. Sin embargo, los problemas para caminar no desaparecieron. Diagnóstico:  ataxia. ¿Y eso qué es?  es un trastorno neurológico que afecta a la coordinación de los movimientos. No es dolorosa, pero hace que los gatos se tambaleen o se caigan cuando intentan andar o saltar. En su caso, es probable que su madre tuviera panleucopenia durante el embarazo, y eso afectó al desarrollo de su cerebelo. Lola fue a una...