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Gatos negros: los grandes invisibles En las protectoras y casas de acogida se repite siempre la misma historia: los gatos negros son los últimos en encontrar familia. Mucha gente se fija antes en los gatos blancos, naranjas o atigrados, y ellos quedan en segundo plano (o tercero). Por eso pasan meses, incluso años, en acogida sin conseguir su lugar definitivo en el mundo. Y, sin embargo, los gatos negros no tienen nada que envidiar a los demás. Su pelo brilla y tienen una elegancia natural que los hace únicos. Son los más “felinos” son tan elegantes... y a la vez sorprenden por lo cariñosos, juguetones y agradecidos que son. Quien vive con ellos lo sabe: detrás de esa apariencia "seria" se esconde un compañero leal y lleno de ternura. Mango y Kiwi son un buen ejemplo. Son dos cachorros de apenas 3 meses que sobrevivían juntos debajo de un contenedor. Ahora están a salvo, en una casa de acogida donde reciben cariño y cuidados. Pero no queremos que crezcan allí. Necesitan un...

Los grandes invisibles

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Cuando pensamos en adoptar un gato, imaginamos un cachorro juguetón, un siamés, un naranjita, uno blanquito... uno de esos que salen en los vídeos de Redes Sociales haciendo monerías… y nadie se acuerda de esos que pasan desapercibidos, que ven cómo los demás encuentran un hogar mientras ellos siguen esperando. Son los grandes invisibles: gatos negros, adultos, positivos a inmunodeficiencia felina (FIV), leucemia, o aquellos que han sufrido cirugías como una exodoncia (extracción de dientes), o los que les falta un ojito... Estos gatos tienen menos oportunidades de ser adoptados simplemente por prejuicios o desconocimiento.  Los gatos negros, por ejemplo, todavía arrastran absurdas supersticiones que los hacen menos “adoptables”: dan mala suerte, tienen mal carácter… ¿en serio?  Los positivos a FIV, aunque pueden vivir muchos años y con buena calidad de vida, son rechazados por puro desconocimiento. Un gato positivo a leucemia vive sus días en un refugio o, con muchísima suert...