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Lo que debes saber sobre la procesionaria y tu gato.   Aunque solemos asociar el peligro de la procesionaria principalmente con los perros, nuestros gatos, especialmente los más curiosos o aquellos que tienen acceso al exterior, no están libres de riesgo. Con la llegada del buen tiempo en España, especialmente en zonas cálidas como el Mediterráneo, las orugas bajan de sus nidos en los pinos formando esas características filas o "procesiones". El peligro real reside en sus pelos urticantes, que contienen una toxina llamada taumetoeína. Basta con que un gato intente cazar una, la toque con la pata o incluso que el viento transporte estos pelos para que se produzca una reacción alérgica grave. En los felinos, el contacto suele darse en la boca o las almohadillas, provocando una inflamación severa, babeo excesivo y, en los casos más críticos, la necrosis (muerte del tejido) de la lengua o la garganta si llegan a ingerirlas.   Hay zonas en las que el riesgo es especialme...
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  Gatos “tipo siamés”: cuando el aspecto llama la atención De vez en cuando aparece en la calle un gato con un pelaje muy reconocible: cuerpo claro, extremidades más oscuras y una mirada que no pasa desapercibida. Muchas personas piensan automáticamente que se trata de un gato siamés, de raza o incluso de un animal perdido. No es lo habitual encontrarlos en la calle, pero ocurre. Y cuando ocurre, la sorpresa suele ser grande. ¿Por qué algunos gatos tienen ese pelaje? Ese color tan característico se llama patrón colourpoint . No significa que el gato sea siamés ni que tenga pedigrí. Es una característica genética que puede aparecer en gatos mestizos. Este patrón tiene algo muy curioso: el color del pelo depende de la temperatura corporal. Las zonas más frías del cuerpo se oscurecen, mientras que las más cálidas se mantienen claras. Por eso las orejas, la cara, las patas y la cola suelen ser más oscuras que el resto del cuerpo. Muchos de estos gatos nacen casi blancos y van cambiando...
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Historia de un vaquita El principio de todo Harpo venía de una casa donde había muchos gatos, la de nuestro compañero Jesús. Un accidente se lo llevó demasiado pronto y, de golpe, todas esas almas se quedaron sin "su persona". No había consuelo para ellos, ni la familia, ni nosotras. Nos secamos las lágrimas, como hacemos siempre, y manos a la obra, había que encontrarles un nuevo hogar. Los más pequeños fueron saliendo, como suele pasar. Los más llamativos, naranjas, ojos azules... Pero al final quedaron ellos: las “vaquitas” , blancos y negros, y adultos. Los que no encajan en la foto perfecta. Los que nadie elige. Como Harpo. Os dejamos el testimonio de Sonia, nuestra Sonia, la nueva mamá de Harpo. Sabemos que os va a emocionar... El encuentro con Harpo Entré en esa casa, que había estado llena de vida y en la que quedaban solo los que nadie quería... Solo por su edad o su raza, por la ignorancia de la gente... o qué se yo, si solo soy una humana con ganas de ofrecer todo ...
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Lorena y Freja: la aventura de adoptar de nuevo. A veces un pequeño ser entra en nuestra vida y nos cambia para siempre. Nos enseña a querer sin medida , a cuidar sin esperar nada a cambio y a valorar los pequeños momentos del día a día. Hoy queremos compartir con vosotros la historia de Lorena y Freja. Una historia que nos recuerda que cada adopción transforma vidas, tanto de los animales como de las personas que les abren las puertas de sus hogares. "Nuestro amor por los gatos empezó el día que adoptamos a Lola, con el tiempo apodada Loli o Lolito. Aunque mi madre era reacia a tener una mascota, no pasó ni un mes antes de que el cariño constante y la ternura infinita de Lola nos enamorase a ambas; mucho más de lo que pensábamos que se podía querer a un animalito. Para nosotras fueron cinco de los años más bonitos de nuestras vidas, y sabemos que no la olvidaremos nunca. No ha habido animal más noble y amoroso que esa gata. Cuando Lolito nos dejó, nos quedamos devastadas, v...

Cuando un corazón vuelve a latir...

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Te dejamos por aquí la historia de Penny y Elsa. Y Aitor. Y Yuumi. Te va a emocionar... Hola, soy Penny. Llegué a mi hogar definitivo hace algo más de un año. Después de un tiempo en acogida, venía de una colonia donde vivir era más bien sobrevivir. Aquí conocí a una gatita llamada Yuumi. Al principio estaba llena de miedo: me escondía, evitaba que me vieran y necesitaba mucho tiempo para confiar. Pero este lugar estaba lleno de cariño, y Yuumi tuvo una paciencia enorme conmigo. Gracias a ella descubrí lo que era sentirse segura. Llegué justo cuando la hermana de Yuumi, Asose, había fallecido. Yo hice compañía a Yuumi en esos días tan tristes, y ella me regaló la tranquilidad que hoy tengo. El 26 de octubre de 2025, Aitor, mi papi, me contó que Yuumi también se había ido, que había cruzado el arcoíris para reunirse con su hermana. Me quedé sola, llamándola, buscándola, sin entender por qué ya no estaba. Aitor no podía verme tan apagada y decidió adoptar a una pequeñita llamada Elsa....
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El Rey no quería estar solo… ¡y llegó Luna! A veces, el amor por los animales se multiplica sin que uno lo busque.  Este es el testimonio de una adopción que no estaba prevista… pero que estaba escrita. Joaquín y Lidia adoptaron a El Rey del Hielo hace dos años y pico. Adulto, positivo a immuno. Desde Canarias viajaron a Valencia a por él. Amor a primera vista. Pero el Rey no quería estar solo... y l o que empezó con precauciones y miedos terminó siendo una historia de segundas oportunidades, una preciosa y bonita historia que nos cuentan de primera mano y queremos compartir con vosotros. ¿Por qué acoger otro gatito?  Lo de Luna ha sido como bien sabes, para que el Rey no estuviera solo. Reconozco que no quería, y además en el fondo creía que podía ser un error ya que el Rey se había adaptado perfectamente a la familia y no quería perder eso. Aún así, nos embarcamos en buscarle una compañera. Hablamos con varias protectoras, sobre todo las que se ponen a pie de tiendas de anim...
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Gatos negros: los grandes invisibles En las protectoras y casas de acogida se repite siempre la misma historia: los gatos negros son los últimos en encontrar familia. Mucha gente se fija antes en los gatos blancos, naranjas o atigrados, y ellos quedan en segundo plano (o tercero). Por eso pasan meses, incluso años, en acogida sin conseguir su lugar definitivo en el mundo. Y, sin embargo, los gatos negros no tienen nada que envidiar a los demás. Su pelo brilla y tienen una elegancia natural que los hace únicos. Son los más “felinos” son tan elegantes... y a la vez sorprenden por lo cariñosos, juguetones y agradecidos que son. Quien vive con ellos lo sabe: detrás de esa apariencia "seria" se esconde un compañero leal y lleno de ternura. Mango y Kiwi son un buen ejemplo. Son dos cachorros de apenas 3 meses que sobrevivían juntos debajo de un contenedor. Ahora están a salvo, en una casa de acogida donde reciben cariño y cuidados. Pero no queremos que crezcan allí. Necesitan un...