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 Luke ha vuelto. Cuando rescatamos a Luke junto a sus hermanos al borde de una carretera, era un pequeño gato naranja que, como tantos otros, había empezado la vida con todas las dificultades posibles. Luke era especial. Dulce, tranquilo y también tímido. Lo sabíamos porque lo habíamos visto crecer. Conocíamos su carácter y por eso, cuando llegó el momento de buscarle una familia, intentamos encontrar el hogar más adecuado para él. Hace unos meses creímos haberlo conseguido. Luke ha vuelto a 4Cats. No vamos a señalar a nadie. Tampoco buscamos culpables. Pero sí creemos que esta historia nos recuerda algo importante: adoptar un animal es un compromiso real y la honestidad durante el proceso de adopción es fundamental. Las personas que gestionamos las adopciones dedicamos muchas horas a conocer a cada animal. Observamos su comportamiento, sus miedos, sus necesidades y sus límites. No lo hacemos por burocracia ni por capricho. Lo hacemos porque queremos que cada adopción funcione. Que...
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Casas de acogida: así salvamos vidas en 4Cats En 4Cats no tenemos refugio, no hay jaulas, no hay un local lleno de gatos esperando. Lo que tenemos son casas, casas normales, como la tuya. Y gracias a eso… salvamos vidas. ¿Cómo funcionamos?  Te contamos: Si no hay casa de acogida, no podemos rescatar . Tal cual. Cada vez que alguien nos abre su casa, se crea un espacio, se crea una oportunidad... porque eso significa que otro gato puede salir de la calle. Por eso las acogidas no solo ayudan… lo son todo. ¿Qué es ser casa de acogida? Es tener un gato en casa de forma temporal, solo hasta que encuentre familia definitiva. A veces será poco tiempo, semanas o incluso días. A veces más, algunos meses. Es bastante imprevisible. Hay varios tipos de acogida: Hay acogidas de una semana Otras de varias semanas Algunas de meses No todo el mundo puede comprometerse igual, y no pasa nada. Siempre hay un caso que encaja contigo. La realidad que te vas a encontrar... No todos los gatos llegan tran...
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Lo que debes saber sobre la procesionaria y tu gato.   Aunque solemos asociar el peligro de la procesionaria principalmente con los perros, nuestros gatos, especialmente los más curiosos o aquellos que tienen acceso al exterior, no están libres de riesgo. Con la llegada del buen tiempo en España, especialmente en zonas cálidas como el Mediterráneo, las orugas bajan de sus nidos en los pinos formando esas características filas o "procesiones". El peligro real reside en sus pelos urticantes, que contienen una toxina llamada taumetoeína. Basta con que un gato intente cazar una, la toque con la pata o incluso que el viento transporte estos pelos para que se produzca una reacción alérgica grave. En los felinos, el contacto suele darse en la boca o las almohadillas, provocando una inflamación severa, babeo excesivo y, en los casos más críticos, la necrosis (muerte del tejido) de la lengua o la garganta si llegan a ingerirlas.   Hay zonas en las que el riesgo es especialme...
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  Gatos “tipo siamés”: cuando el aspecto llama la atención De vez en cuando aparece en la calle un gato con un pelaje muy reconocible: cuerpo claro, extremidades más oscuras y una mirada que no pasa desapercibida. Muchas personas piensan automáticamente que se trata de un gato siamés, de raza o incluso de un animal perdido. No es lo habitual encontrarlos en la calle, pero ocurre. Y cuando ocurre, la sorpresa suele ser grande. ¿Por qué algunos gatos tienen ese pelaje? Ese color tan característico se llama patrón colourpoint . No significa que el gato sea siamés ni que tenga pedigrí. Es una característica genética que puede aparecer en gatos mestizos. Este patrón tiene algo muy curioso: el color del pelo depende de la temperatura corporal. Las zonas más frías del cuerpo se oscurecen, mientras que las más cálidas se mantienen claras. Por eso las orejas, la cara, las patas y la cola suelen ser más oscuras que el resto del cuerpo. Muchos de estos gatos nacen casi blancos y van cambiando...
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Historia de un vaquita El principio de todo Harpo venía de una casa donde había muchos gatos, la de nuestro compañero Jesús. Un accidente se lo llevó demasiado pronto y, de golpe, todas esas almas se quedaron sin "su persona". No había consuelo para ellos, ni la familia, ni nosotras. Nos secamos las lágrimas, como hacemos siempre, y manos a la obra, había que encontrarles un nuevo hogar. Los más pequeños fueron saliendo, como suele pasar. Los más llamativos, naranjas, ojos azules... Pero al final quedaron ellos: las “vaquitas” , blancos y negros, y adultos. Los que no encajan en la foto perfecta. Los que nadie elige. Como Harpo. Os dejamos el testimonio de Sonia, nuestra Sonia, la nueva mamá de Harpo. Sabemos que os va a emocionar... El encuentro con Harpo Entré en esa casa, que había estado llena de vida y en la que quedaban solo los que nadie quería... Solo por su edad o su raza, por la ignorancia de la gente... o qué se yo, si solo soy una humana con ganas de ofrecer todo ...
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Lorena y Freja: la aventura de adoptar de nuevo. A veces un pequeño ser entra en nuestra vida y nos cambia para siempre. Nos enseña a querer sin medida , a cuidar sin esperar nada a cambio y a valorar los pequeños momentos del día a día. Hoy queremos compartir con vosotros la historia de Lorena y Freja. Una historia que nos recuerda que cada adopción transforma vidas, tanto de los animales como de las personas que les abren las puertas de sus hogares. "Nuestro amor por los gatos empezó el día que adoptamos a Lola, con el tiempo apodada Loli o Lolito. Aunque mi madre era reacia a tener una mascota, no pasó ni un mes antes de que el cariño constante y la ternura infinita de Lola nos enamorase a ambas; mucho más de lo que pensábamos que se podía querer a un animalito. Para nosotras fueron cinco de los años más bonitos de nuestras vidas, y sabemos que no la olvidaremos nunca. No ha habido animal más noble y amoroso que esa gata. Cuando Lolito nos dejó, nos quedamos devastadas, v...

Cuando un corazón vuelve a latir...

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Te dejamos por aquí la historia de Penny y Elsa. Y Aitor. Y Yuumi. Te va a emocionar... Hola, soy Penny. Llegué a mi hogar definitivo hace algo más de un año. Después de un tiempo en acogida, venía de una colonia donde vivir era más bien sobrevivir. Aquí conocí a una gatita llamada Yuumi. Al principio estaba llena de miedo: me escondía, evitaba que me vieran y necesitaba mucho tiempo para confiar. Pero este lugar estaba lleno de cariño, y Yuumi tuvo una paciencia enorme conmigo. Gracias a ella descubrí lo que era sentirse segura. Llegué justo cuando la hermana de Yuumi, Asose, había fallecido. Yo hice compañía a Yuumi en esos días tan tristes, y ella me regaló la tranquilidad que hoy tengo. El 26 de octubre de 2025, Aitor, mi papi, me contó que Yuumi también se había ido, que había cruzado el arcoíris para reunirse con su hermana. Me quedé sola, llamándola, buscándola, sin entender por qué ya no estaba. Aitor no podía verme tan apagada y decidió adoptar a una pequeñita llamada Elsa....